¿Primeras en insatisfacción?

¿Qué ves cuando te miras al espejo? ¿Estás contenta con tu vida? ¿Cumpliste tus metas? ¿Te importa mucho la imagen que das? ¿Cuánto invertís en cómo te ves? ¿Te alcanza tu tiempo? ¿Qué te hace feliz?

Las mujeres somos todas distintas. Tenemos historias, deseos, expectativas, objetivos muy diferentes. Pero esas trayectorias particulares se unen en puntos comunes. Seguramente, si nos juntamos un grupo en la puerta del colegio —ámbito heterogéneo si los hay— y nos ponemos a hablar, vamos a encontrar muchas coincidencias. Y que las preocupaciones de unas son compartidas por varias otras.

La Fundación Avon y la consultora Voices! presentaron recientemente una radiografía de las mujeres que es un interesante muestreo para reconocernos, y un disparador para pensar, individual y colectivamente, cuál es nuestra realidad. El estudio relevó varios países de Latinoamérica, pero si ponemos el foco en lo que dicen los datos de las argentinas, vamos a encontrar, por ejemplo, que somos las menos satisfechas en la región. Sólo el 43% dijo sentirse satisfechas o muy satisfechas con su vida, cuando la media regional es del 64%.

¿Será por la “queja”, deporte nacional? ¿Será porque somos más (auto) exigentes que el resto? Hay un dato que quizás pueda aportar a entender ese bajo nivel de satisfacción: sólo 1 de cada 4 argentinas dice que ha cumplido las metas y objetivos que se planteó en su vida. El 46% dice que cumplió algunas, y el 30%, casi ninguna. Respecto puntualmente de su desarrollo profesional, Argentina es el país donde más mujeres perciben que tienen menos oportunidades de crecimiento (48%).

 

Otra razón posible de la insatisfacción puede tener que ver con el poco tiempo con el que contamos para nosotras, una realidad que todas las madres experimentamos más de una vez. El 70% de las mujeres tiene nada o muy poco de tiempo para sí mismas. Al indagar más sobre este punto, las encuestadas relacionan esa escasez de tiempo libre directamente con la maternidad y con el trabajo. Los platillos en el aire que todas estamos acostumbradas a atajar, pero que, en el medio, pagamos consecuencias.

Aquí aparece un pensamiento llamativo respecto de las respuestas en el resto de Latinoamérica. Sólo un 40% se considera saludable, y las argentinas somos las que más identificamos la vida saludable con vivir sin estrés ni preocupaciones. Pero a la vez somos muy pocas las que nos cuidamos haciendo actividad física: sólo el 21%. En nuestro tiempo libre, nos gusta estar conectadas y cultivar nuestras relaciones y, contra las creencias machistas, el shopping que hacemos es casi nulo.

El estudio indagó en qué nos hace felices. Para las argentinas, el primer lugar lo ocupa la familia, seguido por no tener problemas económicos, y luego quedan los hijos (aunque este ítem se puede incluir también en la familia) y la salud. No obstante, la mitad de las mujeres admite que al ser madre tuvo que dejar de lado algunos de sus sueños y objetivos y un 19% cree que la maternidad impidió su desarrollo profesional, igual porcentaje que las que dicen que hubieran preferido aún no ser madre y alcanzar antes sus metas. Pero un 80% se siente realizada al ver progresar a sus hijos y un 76% asegura que ser madre es la mejor vivencia que una mujer puede tener en la vida. Y a la hora de evaluarse en ese rol, el 83% se califica como una buena mamá. A la hora de hablar de la pareja, la mayoría (59%) ve que su relación es mejor que la de sus padres y valoran la conversación con su compañero. Pero un porcentaje alto (31%) reconoció haber sufrido violencia de género en el último año.

Según sus responsables, el objetivo de la encuesta es dar una muestra de cómo es la situación de las mujeres hoy para alertar a los distintos actores sociales que puedan tomar medidas para paliar esas situaciones. Pero individualmente, ver estos números puede ser un disparador para pensarnos y preguntarnos qué habríamos contestado nosotras a esas preguntas. Y para reflexionar sobre qué podríamos hacer para llegar a la respuesta de que sí, nos sentimos satisfechas con quienes hemos logrado ser.

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