Consejos para sentir que tu día tiene 40 horas

10 tips para optimizar el tiempo

Administrar el tiempo: tres palabras clave. Cada una de nosotras tiene su estrategia para estirar los minutos del reloj, para lograr que más y más cosas nos “entren” en las limitadas horas del día. De la experiencia e intercambio con otras mamás como nosotras, surgió este decálogo con tips (efectivamente probados) para optimizar nuestra agenda:

  1. Dejar toda la ropa preparada la noche anterior, tanto el uniforme del colegio como lo que vos vas a ponerte para ir a trabajar. Esto incluye los accesorios y perfumes. Y, por supuesto, también dejar listo todo lo que hay que llevar al colegio: ponerse a buscar y preparar cualquier cosa con los minutos contra reloj de la mañana agrega un factor de estrés innecesario al arranque del día.
  2. Organizate con las compras. Armá listas. Pensá en la compra online como opción y en ir una vez al mes al mayorista para stockearte de las cosas que los chicos necesitan todo el tiempo (como la colación de la media mañana para la escuela). Aprovechá la vuelta del colegio para comprar todos los encargos escolares para los días siguientes y también para hacer otras compras pendientes.
  3. También con el lavado de ropa. Es un tema en cualquier casa. Una alternativa, más cuando son muchos, es dividir las prendas entre la que más usan (como las medias o la ropa interior) y eso lavarlo primero, para que nunca falte lo imprescindible. Relajarse y dejar la plancha sólo para lo que sí o sí lo necesita: usar suavizante y acomodar las prendas bien extendidas al ponerlas a secar para que no necesiten planchado. Y si algo está un poquito arrugado, ¡no es la muerte de nadie!
  4. La cocina. Otro problema universal. Organizarse acá es fundamental. El freezer es un aliado imbatible. Dedicale una tarde a preparar en cantidad: empanadas, pizzas, tartas, sopas, salsas, milanesas,  medallones de pollo y pescado, pastas rellenas, verduras cortadas o ralladas que puedan sacarte de un apuro. También podés comprar (por ejemplo, rebozados o churrascos de carne) y congelarlos separados con láminas de films para alimentos (se compran en supermercados o papeleras) y usarlos cuando lo necesites. Aunque parezca obvio, preparar cantidad extra en la cena también sirve para tener el almuerzo resuelto del día siguiente en el trabajo o en la vianda escolar. Lavar verduras de hoja en cantidad una vez por semana, pasarla por la centrífuga para retirarlas el exceso de agua y guardarlas en la parte baja de la heladera en tuppers o en bolsas herméticas: se conservan un montón y es la base para tener toda la semana una ensalada, a la que agregarle lo que quieras o tengas a mano (una porción de queso, media lata de atún, un cuarto de palta, un trozo de pollo, un huevo duro, choclo, aceitunas, semillas, etc).
  5. Aprovechá la tecnología. El “manos libres” para hablar por teléfono mientras estás haciendo otra cosa o cualquier aplicación del celular que sirva para organizarte en lo que a vos te ayude a organizarte. Ni hablar de las compras online, que te harán evitar horas en el supermercado. Y cuando tu hija se acuerda de que tenía que llevar goma eva para una manualidad, el domingo a las 0cho de la noche, no te desesperes y pensá en la opción de una de las apps de envíos a domicilio. La tecnología es un aliado, está bien sacarle provecho.
  6. Encontrá el momento para tu cuidado personal. Puede parecer una misión imposible. Por eso, cuando lo encontrás, hay que exprimirlo al máximo: por ejemplo, hacer coincidir la coloración del cabello con la depilación, la limpieza de cutis o la manicura, para que mientras la tintura hace su efecto, aprovechar ese tiempo muerto en el tiempo en la peluquería. Aprender a hacerse las manos en casa también es súper práctico: ninguna peluquería te las hace  a las 10 y media de la noche, después de que los chicos se acostaron. Y algo importante: ese tiempo que te tomas para vos, disfrutalo. Intentá tomarlo como un relax y una conexión con vos, no estar pendiente del teléfono, los mails y la casa: el mundo puede seguir girando sin nosotras si desaparecemos por tres horas.
  7. Del mismo modo, siempre solemos tener una excusa cuando se trata de hacer actividad física. A nuestros hijos, los llevamos a clubes, partidos y torneos por los 100 barrios porteños. Pero nunca tenemos espacio en nuestra agenda para nosotras. En algunas de esas actividades que hagan tus chicos, sumate una para vos: puede ser pileta libre si hacen natación, ir al gimnasio al mismo club en el que entrenan, o dejarlos en la clase e ir a dar vueltas a un parque cercano. También es útil incorporar la actividad física en el arranque o al finalizar tu jornada laboral, así directamente en el gimnasio podés darte una ducha e ir a la oficina, o en el regreso hacer un alto y tomarte una clase en el gym.
  8. Un maquillaje exprés no te toma más de cinco minutos REALES y puede cambiar cómo te ves y también tu humor. En los cursos de automaquillaje te explican que los imprescindibles del make up son el corrector de ojeras, base, un poco de rubor, máscara de pestañas y un gloss o labial. Las sombras, el delineado de los ojos y de los labios se pueden sumar si tenés un poco más de tiempo, o dejarlo para una salida. Las brochas sirven para maquillar más fácil y rápido. Llevar un kit en la cartera para retocarte o incluso maquillarte en un tiempo muerto suma también
  9. Buscá momentos para hacer actividades que te distiendan. Una serie en el celular mientras hacés cinta en el gimnasio o bicicleta fija en casa, o mientras estás planchando, 15 minutos para leer un libro en la cama cuando te acostás, un par de minutos para cerrar los ojos, respirar profundo y meditar incluso sentada en el transporte público… rescatá esos ratitos, mínimos, valiosísimos, que van a reconfigurar tu día de otra manera
  10. Las redes de apoyo son fundamentales. Tener una mamá con la que contar cuando el tiempo se te escurrió y no llegaste, y retribuir del mismo modo. Es el “equipo soporte”, que puede retirar a tu hijo del colegio si no llegás o con el que hacés pool para llevarlo a las actividades extra escolares. Básicamente, están en la misma que vos así que te van a entender como nadie.

 

Foto: Flickr

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