Un consejo por día para cambiar tu vida

Empezó el año y muchas de nosotras nos ponemos metas para lo que viene (yo soy una de esas personas, ya les conté). El problema aparece con cómo instrumentarlas. Y, aún más, cómo instrumentar las más sencillas: nos puede resultar más fácil terminar un master que tomar dos litros de agua diarios.

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“Uno quiere hacer cambios enormes todos de una sola vez y se frustra cuando algo no sale bien. Proponemos trabajar sobre objetivos a mediano/largo plazo y desglosarlos en pequeños pasos, cosa que sean fáciles de cumplir. Cuando uno va logrando lo que se propone va ganando confianza y motivación. Y así se puede lograr lo que se quiera. La clave es ir incorporando hábitos en forma paulatina. Como en todo, no existen las soluciones mágicas, es un proceso”, dice Piqui Méndez. Ella es health coach en nutrición holística y experta en este tránsito complejo: ayudar a la gente a lograr cambios positivos hacia adentro y hacia afuera.

Tomemos los 28 días que el mes tiene para las mujeres. ¿Cómo sería si cada uno de esos días hacemos una acción para incorporar un buen hábito que podamos sostener a partir del día 29? Piqui armó una guía a propósito del reciente lanzamiento de la nueva línea de hidratantes, jabones y desodorantes Tododia Avellana y Casis de Natura. Son 28 consejos para poner en práctica día a día. ¿Sencillo o complicado?

  1. Defendé tus momentos de disfrute. Entre el trabajo, la rutina y las exigencias, nos queda poco espacio para el disfrute de pequeños placeres. Defendé a partir de hoy un momento diario de cuidado personal para dedicarle a la limpieza e hidratación corporal.
  2. Tomá agua. La hidratación comienza desde adentro hacia afuera. ¿Tenés sed? Tomá agua. ¿Te duele la cabeza? Tomá agua. ¿Estás cansada? Tomá agua. Siempre, primero, agua.
  3. Ejercitá sin salir de la rutina. Usá las escaleras en vez del ascensor. Caminá mientras hablás por teléfono. Estirate cuando estás sentada.
  4. Optá por lonatural. Lo que comemos se refleja en el estado de nuestra piel: el tono, la textura y la elasticidad. Hoy priorizá los alimentos naturales, frescos y en su versión integral.
  5. Rodeate de lindas fragancias. Un entorno con ricos aromas despierta los sentidos y predispone al bienestar.
  6. Probá hacer algo nuevo. La actividad física siempre es una buena aliada en momentos de estrés o tensión. Si estás desenfocada, probá ejercicios como crossfit, pesas, boxeo o running. Si te sentís tensa, yoga, stretching o natación.
  7. Agradecé. Antes de que termine el día, anotá tres cosas por las que estás agradecida y vas a ver cómo aumentan tus niveles de bienestar. Todos los días tres diferentes: no vale repetir.
  8. Disfrutá las cosas que te gustan. Hacé un listado de todo lo que te hace bien y programalo en tu agenda para que suceda: no olvides poner un buen baño de inmersión.
  9. Desconectate. Dejá el celular por unas horas cada día. Desconectate para conectar con lo que realmente importa.
  10. Cultivá tus relaciones. Dicen que uno es la suma de las cinco personas con las que más tiempo comparte. Rodeate de gente que te levante, te motive y te haga ser mejor persona.
  11. Momento de masajes. La ducha diaria es ideal para combatir la flacidez de la piel. Usá el jabón líquido y realizá masajes circulares en todo el cuerpo, haciendo hincapié en abdomen, glúteos y piernas. Repetilo un par de veces por semana.
  12. Enamorate de vos. Decite cosas lindas todos los días. Sonreíte. La relación que tengas con vos misma define la relación que vas a tener con los demás.
  13. Dormí más. El descanso es tan importante como el movimiento. Tener un descanso profundo es fundamental.
  14. Escuchá las señales de tu cuerpo. Cuando algo no está bien, nuestro cuerpo se expresa. La clave está en saber escuchar. Registrá lo que dice tu cuerpo.
  15. Cuerpo flexible: mente flexible. El cuerpo y la mente están relacionados. Observá el estado de tu cuerpo para ver cuán flexible está tu mente. Hoy estirate antes de dormir.
  16. Respirá. Observá tu respiración. Si estás con alguna sensación de angustia, la respiración es cortita y rápida. Si estás relajada, es larga y profunda. Usá la respiración como una herramienta para tu vida.
  17. Hacé ejercicio… con la cara. La gimnasia fácil tiene múltiples beneficios: reduce la caída de los tejidos, oxigena los músculos y la vitalidad. Con sólo realizar algunos movimientos de relajación es suficiente para ver los resultados.
  18. Disfrutá del silencio. Tomate un rato para estar en silencio. Cerrá puertas y ventanas, desconectá aparatos y apagá la música. Sólo vos y tus pensamientos. Eso es meditar.
  19. Llevá un diario. La práctica del journaling puede ser muy satisfactoria: escribir sobre nuestras actividades, pensamientos o aquello que nos inspira ayuda a que pongamos el foco en lo que nos hace bien. Una entrada por día, diez minutos de reflexión.
  20. Inspirate. El exceso de trabajo y la marea de imágenes que consumimos dejan poco espacio para la creatividad. Separá un rato para eso que desde hace tiempo te debés: disfrutar de un buen libro o mirar un paisaje.
  21. Dale lugar al descanso. Tal vez no llegues a dormir ocho horas diarias, pero eso no significa que no haya otros momentos en el día para acallar la mente y relajar el cuerpo.
  22. Protegete del sol. La mejor crema antiedad es el filtro solar. Los daños causados por los rayos UVA y UVB son difíciles de revertir. Incorporá a tu rutina crema con protectores solares.
  23. Incorporá zinc a tu dieta. Es un nutriente fundamental: encontralo en pescados, mariscos, carnes rojas, yemas de huevo, legumbres y soja.
  24. Cuidate con firmeza. A esta altura ya sabés lo que no te hace bien. Sé firme en dejar de lado aquello que no te genera bienestar.
  25. Paseá en bici. Ya estás cerca de concluir los 28 días. Ayudá a tu cuerpo con paseos en bici o algunas caminatas.
  26. Respetá tus tiempos. Cada cuerpo es único y los tiempos de cada metabolismo son particulares. No te compares con otras personas y no seas tan crítica con vos misma.
  27. Elegí vitaminas. La avellana aporta minerales y vitaminas, entre ellos los fitoesteroles antioxidantes y la vitamina E, perfectos para cuerpos que necesitan extra hidratación. Probala en tu alimentación diaria y en tu cuerpo.
  28. No te juzgues. Llegaste al día 28. Si seguiste al menos la mitad de los hábitos saludables recomendados, sentite satisfecha; si no, nunca es tarde para empezar. Y recordá: ¡siempre cuidá de vos con firmeza!

“No importa tanto lo que hagamos una vez. La clave es lo que hacemos todo el tiempo. Aunque cada hábito no tiene mucha importancia en sí mismo, con el tiempo, lo que comemos, el ejercicio que hacemos, las horas de sueño y todas las rutinas diarias, van a afectar enormemente en cómo nos sentimos”, afirma la experta.

Un ejemplo concreto de cómo los cambios son sistémicos tiene que ver justamente con la piel. “Todo lo que vemos por fuera es un reflejo de lo que pasa dentro. Es el órgano más grande que tenemos, y es uno de los que primero reflejan un cambio de alimentación. En primer lugar, tomar agua, hidratarse. Y cuando digo agua es agua, no cuentan el té, el mate, el café, las gaseosas. Agua. Un cuerpo hidratado da como resultado una piel humectada. Tratar de consumir alimentos naturales, incluir muchos vegetales, sobre todo de hojas verdes y los rojos ayudan a mejorar la piel, y los cítricos que tienen vitamina C. Evitar el alcohol, el azúcar, los pesticidas, la comida ultra procesada, lácteos, gluten y cafeína en exceso, frituras, estrés, falta de sueño y emociones y pensamientos negativos. Lo que nos ponemos en la piel obviamente es importante: un gran porcentaje de lo que aplicamos va al torrente sanguíneo, entonces mi recomendación es elegir productos naturales”, detalla Méndez.

Un punto importante de la guía es el que nos invita a enamorarnos de nosotras. En estos tiempos de mandatos sociales (muchas veces potenciados desde las redes) que nos exigen perfección y nos distancian de nosotras mismas, ¿cómo reconciliarnos?

“La relación que tengas con vos define la relación que vas a tener con los demás –afirma la health coach–. El amor propio no empieza cuando bajás 5 kilos, encontrás al amor de tu vida y tenés la casa de tus sueños. Se puede y se debería cultivar ya, en la situación en la que estés. Y si lo lográs, todo tu mundo va a cambiar”. Mirarnos al espejo y estar felices con la imagen que nos devuelve (no solo hablando de imagen sino de lo que somos, de lo cual el físico es sólo una pequeña parte) podría ser un muy buen objetivo para este 2019.

 

Ilustraciones: Agustina Lopes

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