Un día para tomar conciencia

Hace muchos años nos regalaban flores y nosotras nos sentíamos descolocadas, aunque no entendíamos bien por qué. Lo mismo que cuando alguno nos decía “Ah, ¿por qué no hay también un Día del Hombre?” y había que salir a explicar que la génesis del “festejo” para el que muchos proponían regalar rosas y bombones estaba en un incendio en el que murieron 129 trabajadoras textiles que hacían una huelga para reclamar por sus derechos.

Eso fue en 1908. Y 110 años después, algunas cosas (no todas aún) cambiaron. 2018 fue el año de las mujeres, en el que levantamos la voz contra el abuso, en el que nos plantamos para decir que “no es no”. Seguimos gritando #NiUnaMenos frente a esa violencia machista que miles continúan ejerciendo. Y el debate del año pasado por el aborto nos hizo entender que hay derechos de mujeres y niñas que el Estado tiene que cumplir y hacer cumplir.

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Deconstruirnos será una de las palabras que vengan. Los hombres, primero, pero también nosotras. Sin rosas ni bombones, y pensando también en todas esas actitudes que naturalizamos y que no tienen razón de ser.

Que el Día de la Mujer sea un día para tomar conciencia. Y para exigir más fuerte que se cumplan nuestros derechos. Sólo un día que visibilice más la lucha de los otros 364: que tengamos igualdad de oportunidades en todo sentido.

 

Ilustración: Georgia Castellino

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