Los juguetes, cada vez más inclusivos

El mundo del juguete replicó los esterotipos que la sociedad sostuvo por décadas. Y por fortuna ahora también los está replanteando.

Romper barreras, promover la igualdad de derechos e integrar desde la infancia es una responsabilidad que la industria empezó a tomar. Y está bueno que como padres hagamos lo que nos toca y pensemos a la hora de comprar.

Hay dos proyectos que te contamos hoy y que son un ejemplo de la, por suerte, cada vez más creciente variedad de juguetes inclusivos qué hay en el mercado.

 

La primera muñeca con síndrome de Down

“Oli nació a partir de una nena con síndrome de Down a la que no le gustaban las muñecas porque no había ninguna parecida a ella. Ese comentario nos movilizó a hacer algo, y sentimos que esta ‘Oli’ de algún modo es la confirmación de que llegamos a concretar un apoyo a ese niña”, cuenta Federico Galenterni, director de la marca Casita de Muñecas, sobre la anécdota que los impulsó a crear el primer muñeco del país con rasgos de un bebé con síndrome de Down.

Trabajaron durante dos años, asesorados por la Asociación Síndrome de Down Argentina (ASDRA) y la muñeca salió a la venta en 2018: ya 2.000 familias la incorporaron al juego familiar y fue el puntapié para una línea de bebotes por la diversidad, que incluyen muñecos de piel negra o con rasgos asiáticos.

“Oli nutre de diversidad, sostiene el juego simbólico y variado, aporta al debate en las escuelas en temas de integración, construye pluralidad y será una herramienta para crear un mundo mejor y una sociedad más integrada en el futuro”, se entusiasma Galenterni.

 

Todos podemos cocinar

Quebrar el binomio rosa/celeste traducido en juguetes de nena/varón fue el objetivo de Petit Gourmet de juguetes Lionel’s. Acá la idea es jugar a cocinar, todos, sin distinción de género y con el rojo como color distintivo.

La línea surgió para atender a una dinámica que ya existe desde hace mucho tiempo: padres que trabajan y al llegar al hogar comparten las tareas domésticas, sin necesidad de tener roles asignados. Así contribuyen a desterrar la idea de que la cocina (al igual que los otros quehaceres de la casa) es un legado que la mamá le pasa a la hija, que no tendrá otra aspiración que ser ama de casa.

“Intentamos transmitir los valores de la cocina como un oficio, un arte, un pasatiempo, un espacio de experimentación, un acto de amor que se puede compartir con toda la familia”, afirma Andrés Cogliano de Lionel’s, la empresa que produce estos juguetes que incluyen sets de cocina y de mate, juegos de supermercado y de fast food.

¿Qué otros juguetes conocés que promuevan valores como la igualdad y la inclusión? ¿Los elegís a la hora de comprar?

 

Fotos: Casita de Muñecas y Lionel’s

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