Sigamos jugando

Tirarse en el piso. Ensuciarse con témperas. Ponerse un disfraz o, aunque sea, una máscara (porque el disfraz completo no nos entra). Agarrar lapicera y papel y armar un tutti frutti. Saltar casilleros en un juego de mesa. Aprovechar la desconexión obligada de unas vacaciones sin wi-fi para jugar al chinchón con un mazo viejo de naipes españoles, y repetir de vuelta en casa, donde sí hay wi-fi. Vestir a las Barbies y, por qué no, animarnos a coser un vestido con dos rectángulos de una tela en desuso. Sumar bloques, uno arriba del otro, y construir un edificio que quiera llegar al cielo. Crear una peli de superheróes con Legos. Preparar, sí, slime y estirarlo. Amasar masas (bueno, de las que se comen también podría ser un juego). Dormir a un bebote. Correr una carrera con autitos. Subirse a la bici y andar por la vereda. Pelotear en el pasillo (en el living no porque se pueden romper los adornos, eh) o irse hasta una plaza donde haya aro y encestar unos triples. Contar hasta 10 en una escondida (sin hacer trampa). O cualquier otra cosa que se te ocurra.

En estos días que pasaron, muchas y muchos de ustedes respondieron a nuestras consignas #YoTambiénJuego y #ElJugueteDeMiNiñez. La excusa fue la Semana del Juguete, una movida que impulsó la industria y los canales infantiles para volver a poner el foco en la importancia de jugar.

Les agradecemos enormemente haberse sumado, pero les planteamos un desafío: seguir jugando. Recordar ese muñeco o ese juguete que tan feliz nos hizo cuando éramos chicos, y recuperar esa magia con nuestros hijos. Un ratito, en lo posible cada día, para conectarnos con ellos y jugar. No importa la edad que tengan, si son “grandes”, si sólo quieren usar la tecnología. Saquémoslos de esa “zona de confort” (saquémonos primero nosotras) e invitémoslos a jugar.

Porque jugar es vincularse con los chicos desde el lugar más sano y genuino. Desde un lugar de amor y alegría. ¿Y no queremos que eso, el amor y la alegría, sean lo que mande siempre en nuestras familias?

Por eso, ahora, te proponemos que #SigamosJugando.

 

Foto: Pixabay

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