Bienvenidos a Hawaii

El verano dijo adiós, pero ¿quién pudiera mantener todo el año ese espíritu estivo, que nos remite a la playa, las arenas blancas y el mar turquesa, un daiquiri al atardecer, las vacaciones y la felicidad? Un flamante lugar que acaba de abrir en Buenos Aires permite, por un ratito al menos, capturar algunos retazos de esa magia.

Oh’ No! Lulu es el primer tiki bar que tiene la Ciudad. Detrás de una fachada austera en Villa Crespo, entrás a un espacio que busca evocar los paraísos tropicales que muchos imaginamos por el cine y folletos de turismo. Sillas de ratán, el techo lleno de lámparas de esterillas y ventiladores que giran como en las películas, y toda la decoración pensada en función del concepto: durante un año sus responsables trabajaron en la propuesta integral.

Para entender un poco más qué es Oh’ No! Lulu, hay que decir primero que la coctelería tiki está de moda. ¿A qué refiere? A un estilo que tiene su origen en Estados Unidos en la década del 40, en un bar que replicaba las escenas que su dueño había conocido por sus viajes por el Pacífico y que ofrecía una carta con tragos basados en distintos tipos de ron. La fascinación por la Polinesia creció en las décadas siguientes (recordar “La isla de Gilligan”) y hoy, en un contexto en que la coctelería se sofistica y busca fuentes de inspiración, volvió con todo.

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¿Qué vas a encontrar en el bar además de su ambientación? Primero, y lo más importante, buenos tragos y buena comida a un precio competitivo: tienen un formato self service (pedís en la barra y te sentás donde querés).  Tienen muchos tragos con ron, como el daiquiri y la piña colada, pero vale la pena salir de los sabores tan dulces e ir, por ejemplo, por un Magnum P.I., con maracuyá, limón y canela. Hay algunos cocktails que los sirven en unos vistosos tiki mugs, como el Shark, un “tiburón” con sabores como frambuesa y ananá bien nivelados por los bitters.

La carta sale de los platos estandarizados de muchos bares, y también va a una inspiración hawaiana. Sí o sí tenés que pedir la flor de cebolla, un plato re instagrameable y súper adictivo: con un aparato especial cortan la cebolla como una flor, la fríen y quedan como unos onion rings que en vez de anillos vas arrancando a pedacitos como pétalos hasta que te los terminás.

El lomi lomi es una especie de ceviche con nachos de won ton, fresco, liviano y sabroso; los baja fish tacos, un cruce con la cocina mexicana con unas tortillas rellenas de pescado muy logradas; y el bo bun imperial (noodles, vegetales, langostinos, carne y roll imperial) es un platazo. Para compartir, también recomendado el Pupu Platter, receta tradicional de la cocina hawaiana que incluye cinco de los appetizers del menú, como las croquetas de langostino, las alitas de pollo y el cerdo laqueado (comen dos y pican por lo menos dos más). De postres, key lime pie y el banoffee pie, bomba de banana, crema y dulce de leche.

Detrás de Oh’ No! Lulu hay gente que de esto sabe y mucho. Luis Morandi y Patricia Scheuer son los mentores del mítico Gran Bar Danzón y también desarrollaron otros emprendimientos como Sucre, Bar Uriarte, BASA y Grand Café. La tercera pata del proyecto es el bar manager, Ludovico De Biaggi, que también estuvo en las barras de BASA y Danzón, y ganó dos veces la Bacardi Legacy Cocktail Competition.

Oh’No! Lulu es súper recomendado para una salida de amigas (agéndalo para tu próximo encuentro con las mamás del cole), también para una salida en pareja descontracturada o en parejas en el mismo plan. Relajado, rico y lindo.

Data

Araoz 1019 (entre Lerma y Av. Córdoba)

Martes a domingo desde las 18

En Instagram: : @Ohnolulutikibar

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