Laura G.Miranda:”Busquemos a la mujer que nos habita”

“Arrojé este libro al mundo. Lo escribí con el alma. Con él va todo mi amor. Que pase lo que tenga que pasar”

Laura G. Miranda habla sin filtros. Confiesa que tiene 50 años, dos hijos adolescentes y un marido deportista. Que le gusta correr en la cinta y meditar todos los días. Que con el tiempo fue abandonando el ego y que vive el hoy porque el mañana no existe. Que su fórmula es escribir con el corazón.

Acaba de llegar a Buenos Aires desde Mar del Plata, su ciudad, sin maletas a la vista porque se va a la noche. El día va a ser una maratón pero está feliz. Cuenta todo mientras firma una pila enorme de ejemplares que llevan su nombre en una oficina llena de historias y colores.

Laura es la autora de “Volver a mí”, uno de los libros más vendidos de la última edición de la Feria del Libro. Su obra es la primera apuesta romántica de Vera, una nueva línea de novelas de amor “para mujeres alejadas de los estereotipos” de la editorial V&R, con sedes en Argentina, Brasil y México. Todo un desafío.

¿Dónde queda la pasión cuando todo en la vida es rutina y deber? ¿Es posible volver a empezar? ¿Es posible volver a vibrar por amor? Son los motores que mueven la trama de “Volver a mí” y que encarnan en personajes como Gina, una mujer que pasó los 40, formó una familia pero un día se da cuenta que no es feliz, arma una maleta y se va por un mes de viaje para reencontrarse.

MUM buscó develar algunas respuestas con una brújula que Laura ofreció desde el principio como un talismán: “Busquemos a la mujer que nos habita”.

– Tu libro y sus personajes están viajando ¿A qué mujer le hablás a través de “Volver a Mí”?
– Le hablo a todas las mujeres que buscan recuperar su bienestar, su plenitud. A las que por alguna razón viven un día igual al otro, se ríen menos, que sienten que la rutina les ganó un espacio. Las que vivieron una experiencia de pareja y sintieron o sienten el desgaste. Está dirigido a las mujeres que van por más, que se animan a repensarse y repensar la realidad. Que no le tienen miedo a los cambios o que si le tienen miedo igual se atreven. A las mujeres de hoy, con más inquietudes, que quieren salirse de los estereotipos porque quizá están adentro de ellos y no eligieron estar ahí.

– Es la primera apuesta de la editorial a una novela romántica con el amor siempre al frente…
– El amor nos salva. Te puede llevar muy abajo pero es indiscutiblemente el que te rescata siempre. Mi novela habla de amor en todas sus formas, no solo de amor de pareja, sino de padres a hijos, de amigos, del amor a las mascotas. Por ahí no cuenta una historia de amor de esas que todas quisiéramos vivir como en el cine. No sé si quisiera vivir lo que les pasa a los protagonistas del libro porque también sufren. Pero es un amor real. La realidad es un condimento excluyente para mí. Contar historias demasiado perfectas subestima al lector.

– ¿Qué te dicen las lectoras? ¿Ya armaron sus maletas como Gina?
– Las lectoras, sobre todo las que pasaron los 40, sienten mucha semejanza con Gina. Me dicen que el libro tiene un mensaje esperanzador porque se reencuentran con la risa, con el placer de escuchar música o de bailar. Para Gina no es tan hermoso este viaje porque se encuentra con varios problemas y se hubiera quedado más de una vez. Ella hizo muchas cosas que creo que sería bueno hacer aunque incluso yo misma no estoy preparada para tomar esas decisiones. La idea es que a veces hay que tomar distancia. La distancia nos hace ver la realidad con otra profundidad. Obliga a la ausencia, a extrañar. Todo eso va de la mano de valorar. Y ahí es cuando el amor emerge, cuando existe o cuando no. La maleta de Gina es simbólica. Ella necesita irse. Fue madre, esposa, priorizó a todos y todo siempre. Un día la prioridad es ella. La decisión no es fácil para ella ni para mí escribirlo. Ella se anima y lo hace y le hace muy bien. Yo me vacié con este libro y pretendo que le haga bien al que lo lea. Hay que animarse. Nada es definitivo y hay que buscarle la vuelta.

Laura sonríe en la recta final de la entrevista “¿Cuánto hace que no bailás?”, pregunta y vuelve a mover la brújula. Confiesa -otra vez- que la protagonista de su nuevo libro va a ser una mujer con un síndrome poco conocido. Que a través de ella vamos a poder ver otro mundo que nos va a interpelar. Como en todos sus libros, siempre hay un viaje interior.

“¿Sigo firmando, Nati?”, le pregunta a su agente de prensa de la editorial. Cada ejemplar lleva una dedicatoria distinta, un agradecimiento especial para la que lo vaya a leer. Antes, como regalo a MUM, lee el prólogo de “Volver a Mí”. Se vuelve a emocionar como cuando lo escribió.

Disfruta como una niña. Su libro atravesó el mar.

 

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