“Mamá, quiero raparme”

El plan era cortarme mi ya descontrolado pelo. Hace unos años conocimos al gran estilista Betto Sosa en una pizzería de Congreso y nunca más pudimos soltarlo. Con Eva, arrancamos para la pelu y el plan cambió.

– Mamá, quiero cambiarme el look para arrancar las clases (Ella)

– ¿Y qué te querés hacer? (Yo)

– Algo cool. Raparme (Ella)

Así lo habló con Betto ni bien se sentó en la silla de corte. Intenté convencerla con un look más tradicional. Fue en vano. ¿Acaso me resisto al cambio?, pensé. ¿Le hablo todo el tiempo de la libertad, de elegir y voy a condicionarla?, seguí pensando. Fue entonces que apelé al Let It Be o la versión criolla de soltar.

Después me tocó a mí y fui a la clásica, como siempre. Por dentro pensaba: ¿y si me animo y me rapo los costados también? Ganas no me faltaron. Quizás la próxima aunque ya estoy grandecita.

Finalmente, cada una apostó a su estilo. ¡Qué bueno que nuestras hijas e hijos nos ayuden a remodelar nuestras arcillas!

¡Buen inicio de clases para todas!

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