Coronavirus: el reto del home schooling

Hoy empezó en realidad ayer, con mis hijos en una inédita vigilia frente al televisor esperando escuchar las palabras del presidente. Después siguió chequeando grupos de WhatsApp, mails, páginas de Internet y cuentas de redes sociales de sus respectivos colegios. Dos semanas sin clases en medio de la pandemia. Un escenario en el que el coronavirus nos metió de prepo y sin aviso, a solo días de empezar la escuela.
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Ya lo había pasado en 2009 con la gripe A, pero entonces era el jardín. Y compadezco a los padres que están en esa instancia ahora, con niños que no pueden quedar al cuidado de sus abuelos porque son grupos de riesgo. Yo hoy padezco a una adolescente y a un pre adolescente súper informados que navegan todo el día por Internet y a quienes su rutina se les trastocó por completo. Porque es no más colegio, no más club, no más inglés, no más canto, no más pijamada en la casa de un amigo.
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Tuve suerte porque hoy justo me tocó franco. Temprano tuvimos que lidiar con la palabra del día: classroom. La mayor tiene una batería de ejercicios en las clases virtuales. Para el menor aún estamos esperando comunicación de la escuela. Espero sea pronto.
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“Ya lo dijo el presidente: no son vacaciones”, repetimos mi marido y yo ya no sé cuántas veces. La mayor se levantó igual temprano, en la extraña situación de estar en la escuela en casa. Al más chico hoy lo pusimos a ordenar el cuarto. Insisto: espero el mail de su colegio con las instrucciones llegue pronto. .
Ya empezaron los primeros contratiempos: solo hay una rayita de wi-fi en el living y acá está una estudiando, otro queriendo jugar a la Play, yo intentando escribir esto… No van a ser fáciles estos días de aislamiento preventivo. ¿Cómo están transitando ustedes este primer día de escuelas cerrada? ¿Cómo van a organizarse el resto de la semana? ¿Qué experiencias y consejos pueden compartir? ¡Las leemos!

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¡Genial tu relato! Yo le doy clases a distancia a Juan, de 7 años, a través del Seade porque vivimos viajando en barco y estamos en Brasil ahora. Al mismo tiempo, él asiste a clases en los colegios de las ciudades donde paramos. En Portugués. Con la cuarentena, tuve que incorporar esas clases a bordo. Imaginate mi locura!!!!! Por la mañana el cole Argentino, por la tarde las tareas que manda la Profe en Portugues (lengua, mate, historia geografía y ciencias). En el barco no tenemos WiFi, usamos los datos de los celulares para compartir en la computadora… imagínate, una rayita es mucho! Jaja me lleva mucho tiempo descargar archivos, mandar archivos, bajar vídeos… pero todo se logra, no hay que bajar los brazos!! Un beso

Hola Bárbara! Increíble historia! Te escribo a tu mail por privado! Beso grande!

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