No todo es coronavirus: alerta bronquiolitis

Este 2020, el coronavirus se convirtió en el tema central de nuestras vidas y lógicamente en la principal preocupación sanitaria en el país. Estamos transitando las semanas más complejas en cuanto a la cantidad de casos, en las que resulta imprescindible extremar los cuidados y cumplir la cuarentena. Sin embargo, en esta época del año el COVID-19 no es el único virus respiratorio que circula. Y en los más pequeños, tenemos que cuidarlos en especial del Virus Sincicial Respiratorio (VSR), que causa la bronquiolitis. Por eso, nuevamente este año se lanzó la campaña #AlertaBronquiolitis para prevenir el contagio del VSR.

Los epidemiólogos dividen el calendario en semanas para analizar el impacto de las enfermedades. Generalmente, el período más complejo en cantidad de casos de patologías respiratorias es el que va de la semana 25 a la 27, que este año coincide con los días entre el 14 de junio y el 4 de julio. Sin embargo, los especialistas no saben bien qué puede suceder en este invierno, por la incertidumbre que hay sobre el comportamiento del coronavirus y sobre cómo este va a interactuar con los otros virus.

La experiencia muestra que cuando aparece un virus “nuevo”, es el de mayor circulación. Lo que se está viendo también es que como las medidas preventivas para el coronavirus son las mismas que para los otros agentes patógenos, la llamada “temporada de bronquiolitis” no está golpeando como en años anteriores. Pero no hay que relajarse, justamente, porque no está claro qué pasará. Y porque el sistema sanitario ya está más que exigido por el coronavirus.

“Aún no ha comenzado el aumento de casos de enfermedades respiratorias agudas bajas en bebés y niños, como sería esperable a esta altura del año. Normalmente, el periodo de mayor circulación del VSR es de abril a septiembre. No sabemos si este año su aparición será más tardía o no ocurrirá en forma severa, pero lo que no podemos es estar desprevenidos, debemos actuar y estar preparados como todos los años”, afirma Claudio Solana, jefe de la División Neonatología de la maternidad Ramón Sardá.

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El VSR es el principal virus que causa la bronquiolitis, una enfermedad que afecta especialmente a los bebés y provoca una inflamación aguda de las vías aéreas inferiores (bronquiolos). Es de fácil contagio y se transmite de persona a persona por el contacto directo por secreciones nasales, y se estima que la mayoría de los menores de dos años habrán tenido bronquiolitis antes de cumplir esa edad. Como se ve es muy común y si se detecta a tiempo tiene un muy buen pronóstico, pero puede ser potencialmente grave: las enfermedades respiratorias son la segunda causa de muerte en el primer año de vida y la tercera causa de mortalidad infantil.

Al igual que con el coronavirus (donde la población mayor es la más expuesta), en la bronquiolitis también existen grupos de riesgo, que tienen entre 4 y 5 veces más probabilidades de necesitar internación y también mayor riesgo de evolución grave y complicaciones.

Los bebés más vulnerables son los prematuros, y los niños con afecciones pulmonares o con cardiopatías congénitas. En estos casos, está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación de manera gratuita la inmunización pasiva. Esto es, la administración de anticuerpos monoclonales específicos para el VSR a estos grupos de riesgo durante la época estacional de circulación del virus. Para concientizar sobre estos factores de riesgo, los síntomas y la prevención, la Asociación Civil Red de Familias Prematuras está impulsando por segundo año consecutivo la campaña #AlertaBronquiolitis, a través de un completo sitio con información para padres  (www.alertabronquiolitis.com).

Si bien las medidas de prevención de la bronquiolitis son similares a las de otros virus respiratorios, vale repetirlas:

  • Lavarse las manos con agua y jabón.
  • Usar alcohol en gel.
  • Mantener al niño alejado de personas que estén enfermas, con resfrío o fiebre, y del contacto con objetos contaminados (juguetes, por ejemplo).
  • No llevar a los chicos a lugares cerrados con mucha gente.
  • Ventilar los ambientes.
  • No enviar al niño a la guardería en los primeros meses de vida, de ser posible, y si debe asistir evitar que concurra mientras dure la enfermedad.
  • Evitar el humo, en especial del tabaco, que aumenta la posibilidad de enfermar.
  • Mantener la lactancia materna en forma prolongada.
  • Tener el calendario de vacunación completo.

También es muy importante estar atentos a los síntomas de bronquiolitis para realizar una consulta temprana, y tener en cuenta que cuánto más pequeño es el niño, más importantes pueden ser estos síntomas:

  • Mucosidad nasal.
  • Tos.
  • Catarro.
  • Respiración más rápida (taquipnea) y aumento de tos.
  • Respiración ruidosa con silbidos (sibilancias).
  • El niño se agita fácilmente.
  • Hundimiento de las costillas al respirar.
  • Dificultad para alimentarse o para conciliar el sueño.
  • Piel azulada o muy pálida.
  • Fiebre con temperatura mayor a 38°C.

 

Foto: Pixabay

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