Del 16 al 20 de noviembre, se celebra la Semana de la Prematurez. En Argentina, cerca del 9% de los nacimientos son prematuros. A los niños y niñas que nacen con menos de 37 semanas de gestación se los denomina prematuros. Además, se encuentran los “prematuros de alto riesgo”, que nacen con menos de 32 semanas o menos de 1.500 gramos de peso.

La prematurez aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades y es la principal causa de mortalidad infantil. Algunas complicaciones tienen que ver con el desarrollo cognitivo, neurológico y motor, al igual que problemas en la visión o en el sistema auditivo. Los bebés prematuros tienen entre 4 y 5 veces más probabilidades de necesitar hospitalización por infecciones respiratorias agudas en relación a los recién nacidos de término.

¿Cómo evitar la prematurez? El control prenatal, la consulta precoz y el cuidado de los embarazos de alto riesgo en instituciones especializadas son claves. A fin de evitar complicaciones o para minimizar las secuelas, los recién nacidos deben permanecer un tiempo en el servicio de neonatología para recibir cuidados especiales. Además, una vez dados de alta deberán realizarse controles rigurosos a medida que vayan creciendo.

5 consejos para aquellas familias que atraviesan la prematurez:

Tomar nota y llevar un registro. Desde la página de la Red de Familias Prematuras se puede descargar un libro de seguimiento del prematuro disponible en su web www.familiasprematuras.org

Controles médicos. Durante las primeras 4 a 6 semanas es conveniente que las salidas estén restringidas solamente a los controles de seguimiento.

Prevenir infecciones. Es prioritario el lavado frecuente de manos, especialmente, antes y después de atender al niño, y cumplir con el Calendario de Vacunación Nacional.

Lactancia materna. Es el mejor alimento que puede recibir un bebé porque además de nutrirlo, le transfiere anticuerpos que lo protegen de enfermedades.

Detección de síntomas de estrés. Al haberse habituado al ritmo de la Neo, los bebés pueden sentirse extraños en el ambiente del hogar. La contención a través del contacto piel a piel con los padres es la forma de llevar tranquilidad al bebé.

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