Hace dos años, Soledad Aguado estaba embarazada de su tercera hija cuando recibió la noticia que ninguna mamá quiere escuchar: a Julieta, su hija mayor de 10 años, le diagnosticaron cáncer. Fue acusar el golpe, recomponerse y acompañar a su hija en el tratamiento. Y en el medio del combate contra la leucemia, un rayo de luz que transformó todo: Julieta quiso ayudar a otros chicos que como ella estaban en tratamiento oncológico y no podían acceder a las “cremitas” que les aliviaban el dolor cuando les ponían la vía para la quimioterapia.

Juli empezó a cocinar galletitas. Fueron un boom. Las Cookies de Juli se convirtieron en un proyecto que no para de crecer, al que se sumó también la pastelera Loli Palazzo, y hoy Juli, ya recuperada, ayudó a más de cinco hospitales. De todo ese trayecto y de Area de Picnic, el innovador emprendimiento en el que Soledad volcó todo lo que aprendió en estos dos años de esta experiencia transformadora, hablamos en nuestra #EntrevistaMUM.

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